Monográficos

Sylvia Plath | Paloma Martínez

Una cita

«Desearía vivir y sentir todos los matices, todos los tonos y las variaciones posibles de la experiencia mental y física, pero me siento terriblemente limitada. (…) Tengo muchas razones para vivir; sin embargo, inexplicablemente, me siento asqueada y triste. Tal vez esa sensación se deba a que no me gusta tener que escoger entre distintas alternativas. Quizá por eso quiero ser todo el mundo, para que nadie pueda acusarme de ser yo (…). La gente es feliz… Supongo que eso significa estar satisfecho con lo que te ha tocado (…).
Las personas se especializan, se consagran a una idea, se encuentran a sí mismas. Pero la auténtica satisfacción que uno obtiene al encontrarse a sí mismo la echa a perder la conciencia de que, al hacerlo, no solo está admitiendo que es un monstruo, sino que es un tipo especial de monstruo.»

[Diarios completos, 2016]

 

Dos libros

 

Puede parecer extraño comenzar recomendado un libro de Sylvia Plath que no sea un poemario, pero lo cierto es que yo la descubrí gracias a sus Diarios completos (2016) e inmediatamente me sentí unida a ella. La editorial Alba los publicó en una edición de lujo traducida por Elisenda Julibert, quien puso un cariño y una dedicación absolutos en los diarios. El resultado de más de dos años de trabajo es una edición de tapa dura preciosa que me descubrió a la Sylvia más sincera y humana. Empezó a escribir estos cuadernos en su adolescencia y acudió a ellos hasta poco antes de morir. Aunque su marido, el reconocido poeta Ted Hughes, decidió quemar los últimos diarios «para proteger a sus hijos» y no podemos leer los últimos pensamientos de Sylvia, estos diarios son una manera perfecta de rebuscar en sus más hondos recovecos y conocer, no solo a la autora, sino a la mujer.

Aunque nunca se definió como feminista, los temas que preocuparon a Sylvia durante toda su vida y sobre los que escribió la han convertido en un símbolo del movimiento. Cuando leí su poemario Tres mujeres (2013), editado por Nórdica Libros y con unas ilustraciones preciosas de Anuska Allepuz, quedé impresionada con cómo era capaz de describir y tratar las distintas formas de entender la maternidad y los momentos vitales de la mente y el cuerpo femeninos.

¿Qué tiene Sylvia Plath?

La sinceridad es uno de los puntos fuertes de Sylvia, sus poemas y su prosa son un reflejo claro de sus sentimientos, deseos e intenciones. Leerla es reconocerla en cada línea y querer abrazarla muy fuerte; a ella y a ti misma, porque cuando descubres que lo que quiere contarte también ha estado dentro de ti, no puedes hacer otra cosa que unirte a ella y sentir una conexión especial, o por lo menos, eso es lo que me pasa a mí cuando la leo.

Sylvia tiene la virtud de saber escoger cada palabra, de valerse de elementos naturales, colores e incluso texturas para transportarte y conseguir crear dentro de ti sensaciones muy concretas, te lleva justo donde ella quiere y lo hace de forma tan natural y orgánica que asusta que alguien pueda poseer ese poder.

 

Un personaje

Bien es sabido que el personaje más relevante de la producción de Sylvia Plath es ella misma, pero leyéndola te das cuenta de que solo está narrando lo que cualquier mujer ha experimentado a lo largo de los siglos y a lo que todavía se enfrenta a día de hoy. Uno de los principales leitmotiv de la poeta era poner de relieve el papel de la mujer en la sociedad y por ello, la figura femenina es la principal protagonista de su obra y constituye su personaje más potente.

 

Si te ha gustado Sylvia Plath, te gustará…

 

Recuerdo que cuando leí Un lugar pagano (Errata Naturae, 2017), de Edna O’brien, me fascinó su capacidad para describir la cotidianidad desde lo más íntimo, de describir escenas que pasan desapercibidas para el resto de las personas pero que son fundamentales para construir su imaginario, y en eso me recuerda mucho a Sylvia.

Las sensaciones e ideas que la poeta Luna Miguel, a la que sigo desde que escribía su blog, plasma en sus poemas me remiten a los temas que Plath aborda en su obra, pero actualizados a nuestro tiempo y preocupaciones. Os recomiendo cualquiera de sus poemarios, y en especial, este poema que publicó en su blog y que no he olvidado desde que lo leí hace no sé cuánto tiempo.

Ahora mismo estoy leyendo a María Sánchez y su Cuaderno de campo (La Bella Varsovia, 2017). En este poemario, María habla del mundo rural y del papel de la mujer en este. Cuando la leo no puedo evitar recordar que ella, como Sylvia, también quiere mostrarnos su forma de vivir, esa feminidad que, aunque se desarrolla en entornos muy distintos a los que describió Sylvia, nos ayuda a entender que todas somos mujeres y nos enfrentamos a cosas muy parecidas, vengamos de donde vengamos.

 

Escrito por Paloma Martínez (@loslibrosdelacosmicomica)

Un Comentario

  • Mar Panzano

    No conocía a Sylvia Plath, aunque me suena haber oído hablar algo de su obra, sin embargo no he tenido el placer de leer nada suyo. No obstante, al leer cómo hablas de ella y tu manera de conocerla a través de su diario me han intrigado. Me parece muy interesante adentrarte en la vida de un autor a través de su parte más íntima: sus pensamientos, porque no sólo conoces la obra sino que te encuentras con el artista, con la persona, con las circunstancias que le han llevado a la base de su obra… Un análisis precioso, se nota el cariño que le guardas. ¡Mil gracias por la recomendación, estoy segura que no tardaré en conocer a Sylvia!

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